Venimos de un país que es todo estímulos, color y ruido. Guangzhou nos recibió en silencio: los autos y las motos son eléctricos y te pasan al lado sin que los escuches, entre edificios cada uno más alto que el otro.
Esta entrada se escribe mientras la recorremos. Vuelve completa, con las fotos y los looks, cuando sigamos viaje.